Menu Close

Saluda Delegada del Govern en la Comunitat Valenciana 2026

Vecinas y vecinos, amigos y amigas de Sant Bult.

Es todo un verdadero honor volver a tener la oportunidad de escribir sobre una fiesta única.

Durante todo el año, el Cristo de Majestad vive entre vosotros. No en una iglesia ni en un museo, sino en la sede social del vecindario, bajo el cuidado de la gente del barrio. Y cuando llegan las fiestas, sois vosotros quienes lo sacáis a la calle, quienes abrís las puertas y quienes marcáis el paso de la procesión. En esa proximidad hay una idea muy clara de cómo se entiende la tradición en la Xerea: como una costumbre que se vive y se toca.

Me fascina esa imagen románica, tallada en el siglo XII, una de las más antiguas que conserva la ciudad de València. Un testimonio excepcional de un arte poco frecuente en nuestras tierras, que nos conecta con los primeros siglos de la historia cristiana de la ciudad. Todo gracias a Manuel Navarro, uno de los navarros que llegaron a València con el proceso de repoblación tras la conquista de Jaume I.

Pero la fiesta es todavía más singular. Las Fiestas de Sant Bult, reconocidas como Fiesta de Interés Turístico y Bien de Relevancia Local, acumulan más siglos documentados que cualquier otra celebración de la ciudad, y ya existían cuando el 9 d’Octubre comenzaba su propia tradición, hacia 1338. Durante siglos fueron, además, una de las fiestas de calle que más prestigio dieron al Reino de València. Que hayan llegado hasta aquí no es ningún milagro: es el resultado de generaciones de vecinas y vecinos de la Xerea que han decidido, año tras año, que esta fiesta valía la pena. Que merecía su tiempo, su esfuerzo y su orgullo.

El Cristo románico continúa saliendo en procesión por las mismas calles, que ya existían cuando esto era el arrabal de una Balansiya andalusí, hacia Santo Tomás, hacia San Juan del Hospital, hacia San Esteban. Esa fidelidad al recorrido de siempre dice mucho sobre quiénes somos y sobre lo que hemos decidido no olvidar. Una buena lección para preservar el alma de las ciudades.

Que disfrutéis de cada acto, de cada verbena y de cada baile. Y que la fiesta continúe siendo, sobre todo, vuestra.

Pilar Bernabé García
Delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana